lunes, 12 de julio de 2010

HIJO MALVADO.

Domingo 3:30 de la madrugada.

Me despierto por un concierto de ladridos y lloriqueos.

De inmediato me doy cuenta de que se trata de mi Tomasito.

Como loca corro al jardín a buscarlo (y casi muero al resbalar con el piso mojado pues bajé descalza).

Lo encuentro parado junto a las escaleras y en cuanto me ve empieza a mover la colita y a llorar de gusto.

Extrañada lo reviso para ver si algo le pasó...... No; se encuentra bien.

Empiezo a subir las escaleras para de nuevo meterme en la cama..... pero el no me sigue.

Vuelvo a bajar.

Le digo que se deje de andar jugando pues es hora de dormir.

Pero Tomás no quiere subir las escaleras..... Así que lo cargo y lo llevo a mi cama, en donde vuelvo a revisarlo para ver si está herido..... Pero no encuentro nada malo.

Me vuelvo a dormir.



4:30 de la madrugada.



Me despierta un concierto de ladridos y lloriqueos.

Busco a Tomás en el cuarto..... ¡¡¡¡Obviamente no esta ahí!!!!.

Vuelvo a bajar al jardín y repito todo lo que hice anteriormente: (Lo encuentro parado junto a las escaleras, lo reviso para ver si algo le pasó, empiezo a subir las escaleras para de nuevo meterme en la cama, vuelvo a bajar, le digo que se deje de andar jugando pues es hora de dormir, lo cargo para llevarlo a mi cama, vuelvo a revisarlo para ver si está herido..... Y no encuentro nada malo).



5:00 de la madrugada.



Me despierta otro concierto de ladridos y lloriqueos, bajo a la sala (¿Ya les había contado que mi casa tiene muchos desniveles?), y me encuentro a Tomás parado junto a las escaleras...... Esperando a que lo suba.



Para no hacerles el cuento más largo..... tuve que hacer de cargador oficial del perro varias veces más.



Y es que Tomás bajaba perfectamente las escaleras..... pero no podía subirlas.



Como es natural, encontrar un veterinario en domingo costó algo de trabajo; pero dos horas después..... y ochocientos pesos menos...... me entero que mi bebe tiene principios de artritis en su cadera.



Tras una inyección para desinflamarlo y quitarle el dolor, aparte de unas pastillas que debo darle durante 6 días, regresamos a casa.



Así queme paso todo el domingo cargando al perro y subiéndolo por las escaleras (pues el angelito NO quiere dejar de visitar sus lugares preferidos).



Señora Madre me dice que Tomás está tomándome el pelo, pero la verdad es que yo no quise creerlo.



Para probarlo bajó a la cocina (seguida por Tomás), se preparó una deliciosa quesadilla con jamón y le dijo al perro que si subía solo todas las escaleras la compartiria con el.











TOMÁS FUE EL PRIMERO EN LLEGAR A LA RECÁMARA.





























Dejenme compartir lo que esta experiencia me enseñó:

Ya sea que se trate de humanos o animales...... Acabo de comprender que cuando uno se pasa de buena (y tonta); lo más seguro es que se terminen aprovechando de ti.


Sí; parece dulce e inocente..... pero es un malvado cabrón. ;D