Desde que hermana mayor ya no vive en casa, Señora Madre y yo estamos acostumbrándonos a vivir las dos solas.
Ya saben como es esto; ahora estamos conociendo nuestros gustos y peculiaridades........ y como es natural hemos vivido algunas situaciones extrañas.
UN DÍA CUALQUIERA.*
Señora Madre.- Gabriela; mira, te compré unos tamales dulces para desayunar.
* Mujer Aburrida.- Muchas gracias mamá, que lindo detalle de tu parte...... pero acuerdate que no me gustan los tamales dulces.
DOS DÍAS DESPUÉS.
* Señora Madre.- Gabriela; como el otro día no te gustaron los tamales que te compré, ahora te traje unos verdes.
* Mujer Aburrida.- ¡Mamá!; que detallazo de tu parte, que linda que te tomes la molestia de comprarme cosas....... Pero resulta que tampoco me gustan los tamales verdes.
SEÑORA MADRE SE ENOJA PORQUE NADA ME GUSTA, LOS TAMALES VAN A PARAR AL BOTE DE LA BASURA Y YO LE DIGO QUE ES UNA PENA QUE A ESTAS ALTURAS DEL PARTIDO AUN NO SEPA QUE ES LO QUE ME GUSTA.
UN PAR DE DÍAS DESPUÉS.
Mujer Aburrida llega de la oficina.
* Señora Madre.- Gabriela; ven, vamos a tu cuarto para que veas el regalito que te compré.- Vamos a mi cuarto y orgullosa señala mi escritorio, en donde estaba puesta una figurita de porcelana.- Como se que te ENCANTAN las hadas, ¡mira que preciosa figurita te he comprado.
Ahora si Gabriela, con esto ya me resarcí del error de los tamales.
¿Saben?; no tuve corazón para decirle que las hadas me dan miedo. :(
Así que ahora cada noche guardo la figura en el closet y cada mañana la vuelvo a sacar y la pongo en su lugar...... Les juro que de haber sabido que esto pasaría, jamás hubiera leído la historia en que unas hadas malvadas mataban gente por las noches.